La nueva sede de Casa de la Memoria, en el corazón de la Sevilla histórica y patrimonial, es una magnífica edificación que responde claramente al esquema tipológico de la casa patio sevillana. Formó parte del Palacio de la Condesa de Lebrija, espléndido caserón que tiene sus orígenes a finales del siglo XV, colindante a nuestra sede, como sus antiguas caballerizas.
El gran portalón de Casa de la Memoria nos da la bienvenida desde un gran zaguán, con dimensiones suficientes para que entraran
coches de caballos de enorme envergadura, que da a un precioso patio en el que se han incorporado lebrillos del siglo XIX originarios de los alfares de Triana.
El patio cuenta con dos plantas de gran altura y una cubierta de cristal que reparte mágicamente la luz. Los muros que lo rodean proceden, con toda seguridad, de la construcción original del
siglo XV. La escalera lateral conduce a la planta superior rodeando toda la edificación, que conserva su espléndida cubierta original, donde Casa de la
Memoria expone su magnífico patrimonio pictórico del siglo XIX, dedicado actualmente a sala de exposiciones.
Todo el edificio se ha remodelado manteniendo respetuosamente su estilo original y al mismo tiempo conviviendo con detalles arquitectónicos innovadores propios del siglo XXI. No es fácil crear
una simbiosis entre pasado y presente, tradición y modernidad, sólo se consigue con mucho esfuerzo y la colaboración de grandes arquitectos e interioristas como Rosana de Aza.
En la tienda de la Casa de la Memoria el visitante puede encontrar objetos de regalo relacionados con el mundo del flamenco.
La tienda contiene artículos especializados como marcapáginas, abanicos, broches, artesanía exclusiva o discos de flamenco, deentre los cuales pueden encontrar algunos de los artistas de la
Casa.